Shiatsu


Zen Shiatsu es un masaje terapéutico de orígen japonés. Su diagnóstico a través de la lectura e interpretación del cuerpo tiene origen en la Medicina Tradicional China. En la práctica consiste en un masaje de presión con los dedos y las palmas de las manos sobre determinados puntos y zonas del cuerpo, amasamiento, manipulación y estiramientos de los miembros. Zen Shiatsu corrige irregularidades, mantiene y mejora la salud.

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Hay partes del organismo que no controlamos a voluntad. La respiración, la digestión, la musculatura profunda que sostiene nuestro cuerpo en posición erguida, y más. Estas estructuras pueden verse afectadas en situaciones de crisis o estrés. Por ejemplo, el dolor en el pecho que puede disparar una experiencia de angustia, o el dolor en la espalda y los hombros que puede aparecer en una situación traumática, como un susto fuerte.

Muchas veces sencillamente no registramos cierto desorden interno que se sostiene en el tiempo, que puede ser causado por el sedentarismo, la mala postura o trabajar muchas horas quieto y de pie. Recibir Shiatsu ayuda a tomar consciencia del propio estado; re armoniza y reordena el cuerpo en un sentido. Uno vuelve a experimentar en sí mismo el orden natural y orgánico, registra los propios bloqueos físicos y energéticos (que son, en definitiva, dos caras de la misma moneda).

Centrar la emoción Recuperar la sensación de nuestro correcto funcionamiento permite habitar el cuerpo con plenitud y centrar el estado de ánimo. Actuamos con una integridad emocional diferente. Por ejemplo: No puedo relajar a voluntad un nudo en el estómago causado por una situación de angustia. Recibir Shiatsu le recuerda a mi estómago la sensación de estar relajado y el terapeuta acompaña la permanencia en esta sensación hasta que el cuerpo consigue un estado de calma.

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Zen

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La efectividad del tratamiento de Shiatsu depende del poder curativo del terapeuta. Este poder reside en la intuición y la empatía que nacen de la capacidad de escuchar y observar con profundidad. Zen Shiatsu cuenta con un sistema de ejercicios de estiramiento que se acompañan de imágenes mentales que nos sirven para unificar la voluntad del organismo y el pensamiento. Estas imágenes están relacionadas con los ejercicios de meditación Zen y mejoran notablemente la salud si se practican con continuidad incluso unos pocos minutos al día. El terapeuta está familiarizado con esta práctica, y podría recomendar ejercicios puntuales a sus pacientes. Durante el masaje, el terapeuta aborda él mismo un estado meditativo que encuentra empatía con el paciente y siente dónde están los bloqueos de Qi (energía vital) y los vacíos para compensar y restablecer el flujo de Qi. La observación deviene en intuición. Si bien la manipulación básica, lo que podríamos llamar el “shiatsu general” es efectivo, la fortaleza del Zen Shiatsu reside en la observación e intuición del terapeuta para un diagnóstico correcto.

¿Cuándo es recomendable un tratamiento de Zen Shiatsu?

Las aflicciones relacionadas con el estrés:
Insomnio, ansiedad y depresión, tensión muscular, cefaleas, trastornos digestivos, disfunciones menstruales, defensas bajas ante la infección.

Trastornos en el sistema músculo-esquelético:
Dolores de espalda, sinovitis, esguinces y distensiones, rigidez de cuello y hombros, dolores articulares. Sus efectos físicos localizados también alivian congestiones sinusales, retención de líquidos en los tejidos y problemas circulatorios.

Según la Medicina China, todos estos cuadros son signos del desequilibrio energético de los meridianos (canales de energía). Shiatsu trabaja para restaurar este balance interno.